La ludopatía entre los adultos mayores parece ir en aumento, aunque poco se sabe acerca de las características de los problemas del adulto mayor jugador. El objetivo de este estudio fue comparar los adultos mayores con los jóvenes y de mediana edad en una muestra de jugadores que participan en un programa de auto-exclusión de los casinos.
En el estudio participaron 1,601 jugadores compulsivos que pidieron tener la entrada prohibida a casinos de Missouri entre 2001 y 2003. En promedio los que tenían más de 55 años habían apostado por más de 17 años antes de "autoexcluirse", más del doble de tiempo reportado por los más jóvenes.
Los apostadores de todas las edades citaron obtener el control, necesitar ayuda y llegar al fondo como sus motivos principales para buscar la autoexclusión. Pero el catorce por ciento de los jugadores de más edad afirmaron buscar ayuda porque querían evitar cometer suicidio. Ese es un índice mucho mayor que el de cualquier otro grupo de edad, encontró el estudio.
"Esto es particularmente preocupante porque, independientemente de la edad, los ludópatas han manifestado índices de ideación y/o intentos de suicidio hasta seis veces mayores que los encontrados en la población general", informó en un comunicado de la American Psychological Association la investigadora Lia Nower, del Centro de estudios sobre el juego de la Universidad de Rutgers.
El estudio también encontró que los adultos mayores son más propensos que los adultos a preferir juegos no estratégicos como las máquinas tragamonedas, el póquer de video y los billetes de lotería. Estas preferencias podrían acelerar el inicio de los problemas con las apuestas, señalaron los investigadores.
"Las mujeres mayores en particular comenzaron a apostar a los 49 y no experimentaron problemas graves con las apuestas hasta alrededor de los 60 años", escribieron los investigadores. "En contraste, los hombres comenzaron a apostar más de una década antes, a los 37, y también se autoexcluyeron alrededor de los 60".
Los investigadores también encontraron que los jugadores mayores eran menos propensos a recibir tratamiento de salud mental, debido a factores como falta de diagnóstico, falta de remisiones a médicos y una cobertura inadecuada.
"Esta renuencia para acceder a la atención, junto a un mayor potencial para la ideación suicida, podría aumentar el riesgo de daños autoprovocados en los ludópatas de mayor edad sin intervenciones dirigidas para ayudarlos a acceder a los servicios", escribieron los investigadores.
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